martes, 4 de enero de 2011

El Bicarbonato...cura el cancer?


Tullio Simoncini es un médico nacido en Roma. Para ser más exactos, actualmente es un exmédico. Su especialidad es la oncología, diabetes y las enfermedades metabólicas. Sin embargo, su nombre es reconocido en todo el mundo y especialmente importante para un gran número de personas que sufren o han sufrido a causa del cáncer gracias a su enorme descubrimiento que habrá de quedar por siempre grabado en los anales de la historia. El Dr. Simoncini descubrió por primera vez en el mundo que la causa del cáncer es un hongo llamado Cándida Albicans y esto lo llevó al mismo tiempo a desarrollar un tratamiento para su cura.

Actualmente en el mundo más de 8 millones de personas mueren a causa del cáncer cada año y para el 2030 se calcula que habrán muerto 21 millones. En Estados Unidos una de cada 4 personas mueren de cáncer, en Japón es una de cada 3, por lo que el descubrimiento del Dr. Simoncini es sin duda el descubrimiento del siglo y es merecedor sin duda del premio Nóbel.

En sus 20s, el Dr. Tullio Simoncini perdió a un familiar a causa del cáncer con lo que decidió dedicarse al estudio de esta enfermedad. Y ahora, después de muchos años ha podido responder a la pregunta que hasta ahora nadie había podido responder: ¿Qué es el cáncer?

Su respuesta a esta pregunta es: el cáncer es un hongo, el hongo se llama Cándida Albicans

El Dr. Simoncini con la firma convicción de que el cáncer es causado por el Cándida logra desarrollar un tratamiento que al fin es capaz de curar el cáncer. Su tratamiento ha podido curar incluso pacientes dados por terminales por otros médicos por lo que han acudido a él una gran cantidad de pacientes de todo el mundo que han oído de su prodigioso tratamiento con la esperanza de salvar sus vidas. Sin embargo, como era de esperarse, muchos de los médicos quienes habían declarado como terminales a los pacientes que fueron curados por el Dr. Simoncini se sintieron heridos en su orgullo. De igual forma las instituciones médicas e industria farmacéutica, así como el colegio de médicos, al demostrarse sus terapias convencionales, tales como la quimioterapia y radioterapia, totalmente inefectivas, por lo cual sintieron sus intereses financieros amenazados por el éxito de la terapia del Dr. Simoncini.

El resultado fue que el Dr. Simoncini perdiera su licencia médica, tal y como en el mito griego del dios de la medicina, Asclepio. Asclepio utilizaba su conocimiento para curar un gran número de pacientes y salvarlos de la muerte, lo que dio como resultado que ya nadie muriera, por lo que Hades, el rey del Inframundo decidió quitarle la vida.

Del mismo modo, al salvar vidas de pacientes con el Protocolo Simoncini, tanto las instituciones médicas como la industria farmacéutica perderían a un gran número de sus mejores clientes: los pacientes de cáncer.

Sin embargo, los pacientes de cáncer luchan desesperadamente para sobrevivir, y para un paciente, un doctor es alguien que cura enfermedades y el dolor, por lo que no llamarían doctor a alguien que usa veneno y sólo acelera la muerte de un paciente.

Hipócrates, el descendiente de Asclepio, juró mantener lo siguiente: “Prescribiré los regímenes para el bien de mis pacientes según mi capacidad y mi juicio, y nunca en perjuicio de nadie. No daré una droga mortal a nadie aún si me lo piden”.

Incluso después de que el Dr. Simoncini perdiera su licencia, los pacientes se enteraron de sus éxitos por rumores o por medio de vídeos en Youtube. Una gran cantidad de pacientes del cáncer continúan buscándolo para obtener su ayuda en contra del cáncer. Por esa razón, el Dr. Simoncini se dio cuenta que debe luchar y hacer frente a la adversidad.

viernes, 31 de diciembre de 2010

El Poema eres Tu.


“1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto. Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.

2. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.

3. Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior.En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás recontactándote con tu fuente de conciencia pura. Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene.

4. Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.

5. Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.

6. Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior . Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.

7. Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.

8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.

9. Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.

10. Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.” Deepak Chopra.

jueves, 30 de diciembre de 2010

¿Estás atrayendo o rechazando la abundancia?



Aquí debajo hay un resumen de las cualidades que atraen y repelen el dinero y la abundancia a tu vida.




Cualidades que atraen la Abundancia / Cualidades que Repelen la Abundancia

1. Honrar tu valor y tu tiempo / No honrar tu valor y tu tiempo.

2. Dar y recibir libremente / No dar o no estar abierto a recibir.

3. Abrir el corazón / Cerrar el corazón.

4. Esperar que pase lo mejor / Preocuparte porque puede pasar lo peor.

5. Actuar desde el corazón / Entrar en luchas de poder.

6. Hacer lo mejor que puedes / Hacer las cosas sólo para salir del paso.

7. Desear que todos tengan éxito, cooperar / Competir.

8. Enfocarte en cómo puedes servir a otros / Pensar sólo en lo que otros te darán.

9. Decirte a ti mismo por qué puedes tener éxito / Decirte a ti mismo por qué no puedes tener éxito.

10. Actuar desde la integridad / Comprometer tus valores e ideales.

11. Ser consciente y prestar atención / Actuar en automático.

12. Aplaudir el éxito de otros / Sentirte amenazado por éxito de otro.

13. Aceptar tus desafíos / Escoger seguridad y confort en lugar de crecimiento.

14. Soltar las cosas fácilmente / Aferrarse a las cosas.

15. Creer que nunca es demasiado tarde y poner en acción tus sueños / Pensar que es demasiado tarde y rendirte.

16. Darte permiso para ser y hacer lo que quieres / Esperar que otros te den permiso.

17. Creer que tu camino es importante / No creer en tu camino.

18. Hacer lo que amas para tu sustento / Trabajar sólo por el dinero.

19. Desapegarte, rendirte a tu más alto bien / Sentirte necesitado o que debes tener algo.

20. Dar para la prosperidad de otro / Dar para la necesidad de otro.

21. Hacer primero tus actividades cuyo propósito es más elevado / Posponer las actividades de propósito más elevado para cuando tengas más tiempo.

22. Verte a ti mismo como la fuente de tu abundancia / Ver a otros como la fuente de tu abundancia.

23. Creer en la abundancia / Creer en la escasez.

24. Creer en ti mismo, auto-confianza, auto-amor / Preocupación, miedos, dudas, autocrítica.

25. Intento claro y voluntad dirigida / Metas vagas o indefinidas.

26. Seguir tu alegría / Forzarte a ti mismo, crearte "tengo qué" y "debo de".

27. Rodearte con objetos que reflejan tu vitalidad / Guardar objetos que no son herramientas para expresar tu vivacidad.

28. Expresar gratitud y agradecimiento / Sentir que el mundo te debe.

29. Confiar en tu habilidad de crear abundancia / Preocuparte de las finanzas.

30. Seguir tu guía interna / Ignorar tu guía interna.

31. Buscar una solución en la que todos salgan ganando / No tener cuidado de si la otra persona gana.

32. Volverte tu propia autoridad / No creer en tu sabiduría interna.

33. Medir la abundancia conforme al cumplimiento de tu propósito y felicidad / Medir la abundancia sólo por el dinero que tienes.

34. Disfrutar el proceso tanto como la meta / Hacer las cosas sólo por la meta.

35. Acuerdos claros / Expectativas tácitas o vagas.

36. Pensar cuán lejos has llegado / Enfocarte en qué tan lejos tienes que ir.

37. Hablar de abundancia / Hablar sobre problemas y falta.

38. Recordar éxitos pasados / Recordar fracasos pasados.

39. Pensar de forma expandida, ilimitada / Pensar de manera limitada.

40. Pensar cómo crearás dinero / Pensar cómo necesitas dinero.

41. Enfocarte en lo que amas y quieres / Enfocarte sólo en lo que no quieres.

domingo, 28 de noviembre de 2010

ENCONTRAR EL PUNTO DÉBIL DEL MONSTRUO


El enfoque del viaje del héroe es superar su miedo más grande. Siempre hay un momento decisivo en que el héroe tiene que decidir quién va a ganar, él o su miedo. Y los acontecimientos que conducen a ese desafío pueden ser sobrecogedores –ser alejado de amigos y familiares, encontrarse solo y sin apoyo, enfrentar una situación de vida o muerte, o tratar con una persona o situación que está decidida a destruirlo. Para tener éxito tienen que estar preparados para lo peor y encontrar la fortaleza y el coraje para seguir adelante a pesar de lo que puede parecer una situación imposible.

Si bien nosotros no estamos enfrentando a los monstruos de siete cabezas que son los desafíos del héroe en la mitología, nuestros retos pueden parecer lo peor que puede suceder, porque en ese momento lo son. La situación o persona con la que estábamos contando nos falla, o de repente nos damos cuenta de que lo que creíamos acerca de alguien o algo ya no es verdad (y tal vez nunca lo fue). Aquí es cuando el futuro que planeamos se encuentra con la realidad del momento presente y se puede sentir como si fuera el peor de los momentos.

Cuando podemos llevar nuestro enfoque desde lo que está sucediendo hacia las otras opciones que están disponibles, podemos convertir el peor de los momentos en una experiencia revitalizante. Muy a menudo sucede lo peor, porque ignoramos todas las señales de que tenemos que hacer cambios en nuestro pensamiento, acciones o creencias. El mensaje que capta nuestra atención es el que nos pone cara a cara con lo peor que podamos imaginar. En lugar de un pequeño cambio, tenemos que hacer una gran transformación. ¿Podemos ver claramente a través del miedo y encontrar las opciones que existen en el otro lado?

Es mucho más difícil pensar con claridad cuando tenemos miedo que cuando podemos evaluar nuestra gama de opciones sin la presión de tener la espalda contra la pared, enfrentando al peor de nuestros miedos y la presión para superarlos. Y cuando la batalla ha terminado, podemos ver que hubo un camino que nos condujo hacia ese momento y que se nos proporcionaron las pistas que necesitábamos para saber que estaba llegando. Lo peor de cualquier situación radica en nuestro miedo de lo que podría suceder, en lugar de la situación misma. Cada héroe tiene que encontrar el punto débil del monstruo y entonces la lucha ha terminado y pueden vencerlo. ¿Cuáles son sus monstruos y dónde están sus puntos débiles? ¿Es esto realmente lo peor que puede suceder y dónde está su sendero de transformación? Las respuestas que necesitan, el coraje para superarlo y la sabiduría para saber qué hacer, están todas dentro de ustedes, porque ustedes son el héroe de su viaje y su papel es tener éxito, y lo tendrán.

por Jennifer Hoffman

Las emociones modifican tu capacidad inmunológica!.


Tengo 55 años. Nací en Buenos Aires, donde vivo. Educo a personas que atraviesan crisis severas. Estoy casada y he criado cuatro hijos. ¿Política? Ayudar a los demás a vivir hasta el último instante. ¿Dios? No soy religiosa, soy espiritual: experimentar la trascendencia me sana

¿Cuántos pacientes?

Casi 30.000 en los últimos 30 años, con enfermedades de todo tipo, cánceres...

¿Cómo los ayuda?

No tratando de no morir, sino de vivir hasta morir. De morir bien.

¿Qué es morir bien?

Vivir hasta el último instante con plenitud, intensamente. Vivir más no es más tiempo, sino sentirte alegre por estar aquí y ahora.

¿Acaso no vivían antes de enfermarse?

¡Muchos agradecen que su cáncer les haya enseñado a ser felices, a vivir! La enfermedad es una oportunidad de enriquecerse.

Mejor que no llegue.

¡Pero llega! El dolor entra en todas las casas. ¡Y esto hay que saberlo! Deberíamos aprender desde niños que morir es parte de la vida, y a fortalecernos en cada contrariedad.

No nos lo enseñan, es verdad.

Al no aprender a dominar la mente, vivimos arrastrados por ella. Eso es malvivir. ¡La mente es demasiado loca para confiarle tu vida! Confíale tus negocios, ¡pero no tu vida!

¿Por qué no?

La mente va de excitación en excitación, te impide gozar la vida. Los médicos dicen que padecemos "síndrome de déficit de deleite": ¡no sabemos gozar de lo que nos da la vida!

Yo lo procuro.

Un 10% es lo que te pasa y un 90% es lo que haces con lo que te pasa.

Cuestión de actitud. ¿Cuál es la mejor?

Sentir pasión ante la incertidumbre de la vida, ante lo que sea que vaya a traerte.

¿Sea lo que sea?

Sí. Los psiquiatras detectan que hoy padecemos de neurosis noógena: falta de responsabilidad y sentido de la propia existencia.

Pues sí que andamos mal.

Sí, pero la ciencia vanguardista trae buenas noticias: acudiendo a tu interior puedes obtener todo lo que necesites, producir endógenamente todas las drogas analgésicas, euforizantes... ¡Puedes aprender a sanarte!

¿Y prescindir de la medicina?

Hablo de la tercera revolución de la medicina: después de la cirugía y los antibióticos, llega la psiconeuroendocrinoinmunología.

A ver si me cabe la palabra en una línea.

Es la disciplina que integra psiquismo y biología, tras treinta años de investigaciones de sabios como Carl Simonson, Robert Ader, Stanley Krippner...

¿Qué postulan?

La interconexión del sistema nervioso central, el nervioso periférico, el endocrino y el inmunológico. Te lo resumo: ¡las emociones modifican tu capacidad inmunológica!

¿O sea que una emoción puede enfermarme?

La angustia ante lo incierto, el miedo, la desesperanza, el remordimiento, la rabia... ¡Cada una tiene su bioquímica! Y es venenosa, es depresora del sistema inmunológico.

¿De un día para otro?

La salud no es un estado: es un proceso, y muy dinámico. ¡Por tanto, siempre puedes reforzar tu salud si trabajas tus emociones!

¿Las trabaja usted con sus pacientes?

Sí. Hay pacientes ordinarios, sumisos a creencias establecidas, y pacientes extraordinarios, que generan creencias sanadoras.

Creer que puedes curarte... ¿puede curarte? Hay un viejo experimento famoso: a cuarenta mujeres con cáncer de mama, el médico les contó que la quimioterapia las dejaría calvas. Luego, sólo suministró quimioterapia a veinte mujeres y dejó que las otra veinte creyesen recibirla...

Y no me diga que...

Sí, sí: el 60% de las segundas quedaron tan calvas como las tratadas con quimioterapia. ¿Qué modificó la bioquímica interna de esas mujeres? ¡Sus propias creencias!

Inducidas por el médico.

Lo que demuestra el enorme poder del médico. ¡El médico puede estimular con su actitud la capacidad autocurativa del paciente! Un hijo mío es médico: a él y a todos los médicos les ruego que jamás le digan a un paciente que su condición biológica es irreversible. Ese es el único pecado médico.

Pues hay diagnósticos que desahucian.

Son condenas: matan más que el tumor. Acepta el diagnóstico que sea, ¡pero jamás aceptes un pronóstico! Jamás: si abandonas la esperanza de mejorar, de luchar por tu propia salud..., activas el suicidio endógeno.

Pero sembrar falsas esperanzas...

¿Falsas? A mi padre le pronosticó el médico tres meses de vida por un diagnóstico de cáncer de próstata diseminado al hígado. Trabajamos juntos con amor, relajación, meditación, nutrición... y al año no tenía células cancerosas. Vivió 18 años más.

¿Qué dijo su médico?

"Milagro", dijo. Remisión espontánea. Desde ese día cerré mi empresa y me volqué a ayudar a otros como a mi padre. Y yo hoy vivo en la frontera del milagro: la remisión es un efecto colateral en enfermos que han abrazado las fuerzas de la salud, la vida.

¿Cómo han dado ese abrazo?

Sintiendo que la enfermedad enriquece su vida y que morir no es un castigo, ampliando el círculo de lo que les importa y poniéndose al servicio con amor por la vida que nos traspasa, escapando de su cabeza y empezando a sentir: a reír, a llorar... Se han permitido asombrarse y han experimentado estados de trascendencia.

¿Qué entiende por trascendencia?

Liberarte de tu historia pasada y del temor por la futura. La meditación ayuda mucho. Y eso cambia tu bioquímica: estás sano, ¡vives! Por el tiempo que sea, estás vivo.

Stella Maris Maruso. Tanatólogo.